Mostrando entradas con la etiqueta Stephen King. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Stephen King. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de noviembre de 2020

STEPHEN KING

 Hola lectores y lectoras.

Hoy, como bien habréis supuesto si seguís un poco el organigrama del blog, toca hablar del gran autor de terror de la época contemporánea: Stephen King, escritor de muchos libros y de uno en concreto que hemos reseñado aquí: Mientras escribo (aquí tenéis dicha reseña).

Stephen Edwin King nació el 21 de diciembre de 1947 en la ciudad de Maine, que se encuentra en Portland. Era el hijo pequeño de un matrimonio que se rompió cuando el pequeño Stephen tenía dos años y su padre se fue a comprar cigarrillos, dejando a su mujer Nillie Ruth Pillsbury y a sus hijos (Stephn y Donald) abandonados.

Fue por esto por lo que su madre empezó a trabajar en diferentes sitios para sacar adelante a su familia y por lo que se mudaron varias veces, incluso lo que hizo que el famoso escritor empezara a trabajar de manera prematura para ayudar a su madre a pagar las facturas.

La infancia de Stephen King, como es de esperar con estos antecedentes, no fue muy común, aunque él se resguardó en los libros y películas de terror –que desde pequeño le atraían- y en los cómics. Esto fue lo que le hizo, tanto a él como a su hermano, empezar a escribir desde una edad muy temprana.

Estas escrituras, al principio, las mandaba a revistas que le negaban la publicación, aunque estas negativas le animaban a seguir intentándolo con sus posteriores historias pues, como siempre dice, Stephen King escribe y para su lector ideal, no para conseguir dinero, y eso siempre ha sido así.

En la adolescencia consiguió publicar en revistas del colegio y en el periódico que creó su hermano, pero aún no pensaba en escribir novelas. Esta idea llegó en la universidad, cuando estudiaba Lengua y Literatura inglesa. Ahí conoció a su futura mujer: Tabitha Spruce, en 1971, con la que se casó dos años después tras tener a su primera hija. Fue también ahí cuando empezó a beber.

Tras acabar la carrera tenía una idea para una novela en la cabeza y se había ido a vivir con su mujer y sus dos hijos a una autocaravana. Empezó a trabajar como profesor y en sus ratos libres, en una mesa móvil que colocaba en sus rodillas, escribía su primera novela, titulada Carrie. Esta novela no le convencía y la tiró a la basura, pero, por suerte, su mujer la encontró en el cubo cuando estaba haciendo las labores del hogar y le convenció para acabarla y mandarla a una editorial. Esto fue en 1973.

Carrie fue publicada en 1974 por la editorial Doubleday a cambio de 2.500 dólares, aunque esta pasó los derechos a la editorial New American Library por 400.000 dólares, que la mitad iban para el autor de la obra. Así fue como empezó su carrera como escritor, aunque la persona que siempre había confiado en él no consiguió ver su éxito debido a su prematura muerte a causa del cáncer: su madre.

La muerte de su madre causó que, a pesar de que empezaba a conseguir su sueño, entrara en depresión y empezara a beber y a drogarse de una manera antinatural. Fue en esa época, entre las décadas de 1970 y 1980, cuando escribió algunas de sus novelas más conocidas: El Resplandor (que era un libro que, como él mismo ha afirmado, habla sobre él mismo), It, Misery, El misterio de Salen’s Lott o Cujo, del cual no se acuerda de haberlo escrito.

No obstante, esta etapa de alcoholismo y depresión, que conseguía sobrellevar gracias a su familia y a sus libros, terminó pronto. Su familia –mujer y tres hijos- le hizo un ultimátum que él cuenta como una película: o las drogas o nosotros. El escritor eligió la parte correcta de la ecuación y dejó de beber y de drogarse. En esa época escribió libros tan buenos como La Milla Verde (llevada a la gran pantalla).

Esta etapa de su vida en la que no bebía y era feliz acabó en 1999 cuando tuvo el accidente que narra en su libro Mientras escribo –publicado un año después- y que casi le cuesta la vida. Fue en este momento en el que Stephen King se dio cuenta de que era la escritura la que le había hecho volver a tener ganas de vivir –además, claro está, de su mujer- y empezó una nueva etapa literaria que perdura hasta hoy, en la que ha seguido publicando libros de terror y utópicos, pero también segundas partes de sus primeras novelas, como Doctor Sueño –la segunda parte de El Resplandor- y novelas policiacas como Mr Mercedes.

Stephen King ha ganado diversos premios literarios, entre los que se encuentra el Edgar en 2015 y el Stoker en 1987, 1996, 1998, 2006 y 2008, los cuales le ha convertido en uno de los escritores más prolíficos, galardonados, reconocidos y buenos de la literatura universal actual.

Para terminar, quiero destacar que me identifico mucho con Stephen King en el hecho de que, para él, la lectura es una forma de evasión. Además, fue él el que me enseñó a que hay que escribir para ti mismo, no para los demás. Por esto y por todas sus obras magníficas, que muchas se han llevado a la gran pantalla, os invito a que leáis y descubráis a este gran escritor y lo único que puedo decir es: Gracias Stephen por haberme sacado de mi bloqueo lector.

domingo, 22 de noviembre de 2020

MIENTRAS ESCRIBO

Hola lectores y lectoras.

Si os pregunto a cada uno de vosotros cuál es el autor de terror más conocido del mundo y de la historia estaréis entre tres seguramente, Lovecraft, Bram Stocker y Stephen King, pero si os reformulo la pregunta sobre el mejor autor de terror en la actualidad todos me diréis –salvo excepciones, que siempre las hay- Stephen King. Y, siguiendo con las preguntas, si os preguntara un libro de Stephen King me diríais It, Carrie, El Resplandor, La Milla Verde… y demás libros escritos por dicho autor que han tenido un gran éxito.

No obstante, ninguno me diríais, salvo sorpresa grata, el título del libro que voy a reseñar hoy, que es Mientras escribo. Claro está que no es una novela al uso y, por ende, no es muy conocida, pero eso no quita para que tenga ápices de novela y que sea un gran libro.

Antes de empezar la reseña, os quiero explicar cómo descubrí Mientras escribo y por qué me ha dado por leerlo antes que elegir cualquier otro de este autor. Bien, pues la respuesta fue que en verano fui con unos amigos a un centro comercial a comer y decidimos entrar en el Fnac. Ahí vi el libro y me lo apunté en mi lista interminable de lecturas pendientes, pero no me lo llevé, pues me compré Reina Roja (aquí tenéis su reseña).

Esta fue la manera en la que descubrí el libro, pero lo empecé a leer este mes porque, sencillamente, me apetecía y porque estaba en un bloqueo escritor bastante grande que, creo, el libro ha conseguido romper.

Así, el libro es una especie de manual sobre cómo convertirse en escritor, aunque no es un manual al uso, como indica Stephen en sus primeras páginas. Empieza explicando cómo el autor consiguió publicar su primera novela, que ya tuvo mucho éxito: Carrie en 1974. En ella narra lo difícil que le fue publicar su primera novela, pero lo que disfrutaba escribiendo y leyendo desde los ocho años, destacando sus más de veinte negativas de publicación que recibió y que colgaba en el corcho de su pared para darse fuerzas. Además, en esta parte, cuenta su adicción a las drogas y el alcohol, que le hacían escribir y estar en una constante depresión, de la que salía a base de la escritura y la lectura.

Tras esta breve autobiografía, en la que vemos el papel fundamental de la mujer de Stephen King, el gran escritor explica cómo se escribe y las herramientas que tiene que tener un escritor en sus manos: tiempo para leer y escribir, palabras, frases y párrafos. En resumen, lo que enseña Stephen en este punto es que no se necesita mucho para escribir, solo tiempo y ganas: “Si no tiene tiempo para leer, no tendrá tiempo o las herramientas necesarias para escribir”

Después, King nos cuenta cómo es su proceso de escribir, la rutina que tiene y comparte una idea bastante buena, basada en que él deja correr la imaginación, escribe lo que le viene a la cabeza en una primera revisión, no esquematiza, solo escribe con la puerta cerrar para su lector ideal, que es su mujer. Tras escribir con la puerta cerrada abre la puerta a su novela, que la leen su mujer y cinco amigos que la critican. Luego la manda a la editorial.

El libro acaba –sí, sé que parece que estoy haciendo spoilers, pero como no es una novela al uso perdonádmelo por una vez y, qué narices, que lo que voy a contar ahora lo cuenta en la sinopsis del libro, para spoiler el que me llevé yo- con el accidente que sufrió el autor en el verano de 1999 que casi le cuesta la vida y cómo el simple hecho de poder escribir tres meses después fue la mejor medicina que le pudieron dar. Es así como salió este libro y es cómo sintetiza Stephen King la escritura: felicidad y evasión del mundo real al tuyo –aspecto que alguno de vosotros en este post me dijisteis-.

No quiero terminar la reseña del libro sin decir que, aunque haya habido una parte que me ha parecido más pesada, todo el mundo puede leerlo, ya sean escritores, gente aficionada a Stephen King o, simplemente, personas que quieran pasar un buen rato con una conversación íntima con el propio autor, que escribe en primera persona y tiene la gran capacidad de hacerte pensar que estás charlando con él.